La medicina según el genero, ¿somos iguales?
Durante años, la medicina ha tratado el cuerpo humano como si fuera universal… pero no lo es. Sabemos que hombres y mujeres pueden presentar síntomas distintos ante una misma enfermedad, metabolizar de forma diferente los fármacos o incluso tener riesgos desiguales ante determinados tratamientos. Por ejemplo, en enfermedades cardiovasculares, las mujeres no siempre presentan el “clásico” dolor en el pecho, lo que puede retrasar su diagnóstico. O en farmacología, hay medicamentos que afectan de forma distinta debido a diferencias hormonales y metabólicas.